El vacío existencial

   Me preguntas a que se debe esa sensación de ansia que se siente hacia determinados objetos o hábitos que nos van encadenando.

   Tal cual lo dices, es como un hambre que se agiganta y que pide más de manera insaciable. Esa hambre es el vacío existencial que va cubriendo nuestra mente y nuestros sentimientos, debido a la carencia de la experiencia de Dios en el presente que vivimos.

   Como bien nos dice la ciencia física, todo vacío absorbe lo que le rodea en busca de un llenado que restablezca el equilibrio. Es una ley natural. Por lo tanto es una ley de nuestro creador.

   El hábito de la televisión o el vagabundear en Internet son manifestaciones del mismo principio. ¿Qué se busca sin darse cuenta muchas veces al acudir a estos objetos? Silenciar la mente de lo que la corroe, es decir de preocupaciones o pensamientos negativos. La mente se ocupa entonces de la novela o de la noticia o de cualquier cosa que le atraiga y así sale de sus problemáticas dolorosas, por un corto tiempo.

   No es distinto del que busca poner frío en la herida inflamada y caliente, o del que busca dormir luego de días trabajosos. Y… ¿por qué nos sucede esto en la mente? … ¿la preocupación, la ansiedad y los divagues negativos?

   Porque estamos identificados con ella, es decir, nos creemos esos pensamientos como si fueran nosotros mismos hablando. Nos hacemos idénticos con ellos.

   Y… ¿por qué nos ocurre esta identificación, con tan solo una de las funciones del organismo, como la mente?

   Porque nos falta experiencia de lo que realmente somos. No hemos vivido lo suficiente la experiencia del espíritu, luminoso e hijo de Dios que somos; y que dista mucho de ser un cuerpo de carne o una mente evanescente que depende de los efluvios biológicos.

   Puede resultar extraño, pero cuando se adviene uno a la experiencia espiritual de ser espíritu en el Espíritu de nuestro Señor; uno se sorprende del mismo modo que cuando en medio de terrible pesadilla se despierta uno a la realidad de la vigilia y se descubre que en realidad solo estábamos soñando en nuestro lecho.

   El vacío existencial es la manifestación más clara y dolorosa de creerse uno la falsa identidad corporal, con su mecanismo mental incluido. Todo el sufrimiento deriva, no de los objetos o de las circunstancias, sino de esta creencia errónea.

   Un ejemplo muy usado y que el padre Valentín nos repetía hasta el cansancio, era el del actor en la obra de teatro. Si uno, en la obra de teatro de la parroquia, interpreta a un rey o a un mendigo, todo estará bien. Pero si luego de terminada la obra, uno vuelve a su casa, con su familia y exige ser tratado como rey o como mendigo, según sea el caso, enfrentará muchas situaciones difíciles y dolorosas. Se sentirá mal tratado en un mundo que no lo comprende.

   Nos hemos creído el personaje y hemos olvidado al actor, a la persona verdadera detrás del personaje. Somos hijos de Dios, redimidos y eternos. No hay forma de ser felices o estar en plenitud, creyendo ser el personaje de una tragedia con final mortal.

   Sé que estas cosas no se suelen decir. Las más de las veces por ignorancia, otras por adecuarse a los fieles y a su nivel de entendimiento. Pero puedo afirmarte, que esto que te digo es la experiencia común a la mayoría de los monjes expresados en La Filocalia; que se deja ver en los escritos de muchos santos y místicos, como San Juan de la Cruz y Sta. Teresa; y que se explicita en los escritos de la mística Renana, así como en las palabras de “La Nube…” o en los escritos de Santa Hildegarda, sólo por citar algunos.

Texto propio del blog

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7 respuestas a El vacío existencial

  1. Cristian dijo:

    Bellamente expresado, gracias. No somos solamente el binomio cuerpo-mente, sino que somos mayormente un Espíritu teniendo una experiencia corpórea. Eventualmente.
    Cristian Fernández Alcázar

  2. HNO BETOCUA dijo:

    paz y bien, muy cierto esta reflexion, bendiciones hnas y hnos

  3. luis Gerardo dijo:

    Me gusta mucho este blog. Felicitaciones. Quisiera un consejo para iniciar un verdadero camino de conversión.
    Muchas gracias.

  4. Verónica dijo:

    Yo comprendo la explicación pero no sé qué es el vacío existencial o si lo viví, no supe que era eso. Hubo un momento de muchas pérdidas de mis embarazo, rogaba a Dios que nazcan pero seguían deteniéndose en su gestación. Me enojé con Dios y entonces sentí que Dios no me escuchaba, que no existía porque mi pedido era tan simple, ser madre. Y sentí in vacío negro, un abismo dentro mío, una oscuridad total, un sin sentido y luego aún en ese estado, en su misericordia, fui a un retiro y sentí su amor por mi. Volvió la luz y La Paz a mi corazón. Fue muy feo pero hoy día, lo que más temo es perder la paz. Pase lo que pase, sin paz no puedo hacer nada.

  5. Begoña dijo:

    Dios Padre nos ha regalado un nuevo y precioso árbol genealógico, el suyo: ese es nuestro linaje.
    Hijos amados de Dios. Quién puede estar triste?

  6. maria Auristela Galué dijo:

    Señor, ten piedad de mi, sácame del vacío existencial, dame tu gracia, para mirarte sólo a Tí.

  7. Anónimo dijo:

    Bendito sea Dios,
    Debemos reconocer que somos hijos de el.
    Nuestra mente y Corazon siempre hacia el.

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