Sentimiento de amor hacia Dios

«La regla monástica fundamental es permanecer constantemente con Dios en el intelecto y el corazón, es decir, rezar sin cesar.

Para preservar el calor y la vida de nuestro esfuerzo por llegar a esto, se establecieron oraciones definidas, a saber, el ciclo de los oficios cotidianos de la Iglesia y ciertas oraciones para decir en la celda. Sin embargo, lo principal es tener constantemente un sentimiento de amor hacia Dios.

Este sentimiento es el que nos da la fuerza para llevar la vida espiritual y preserva el calor de nuestro corazón. Este sentimiento es el que constituye nuestra regla. En tanto permanece, reemplaza todas las otras reglas. Si está ausente, no hay lecturas, por asiduas y numerosas que estas sean, que puedan suplirlo.

Las oraciones son dichas para nutrir este sentimiento, y si no lo hacen, no tienen más razón de ser. No son más que una labor estéril. Parecen un vestido que no recubren ningún cuerpo, o un cuerpo sin alma. ¡Oh, mi Dios, qué rigor! Pero no se pueden decir estas cosas de otra manera que como son».

Teófano el Recluso

“La oración interior” Ed. Lumen 1990

*


Acto de amor a Dios. Santo Cura de Ars

«Yo te amo, Dios mío y mi único deseo es amarte hasta el último momento de mi vida…
Dios mío, si mis labios no pueden decirte a cada instante que Te amo, quiero que mi corazón Te lo repita cuantas veces yo respire.
Dios mío, dame la gracia de que sufra por Tu amor y de amarte en mi sufrimiento.
Te amo, mi Divino Salvador, porque Tú has sido crucificado por mí»

 

 

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4 respuestas a Sentimiento de amor hacia Dios

  1. Alexis dijo:

    ¡Amén!. ¡gracias a dios todopoderoso por estas lineas que nos brinda este medio, para fortalecer cada día nuestra vida…

  2. Paola dijo:

    En Cristo los saludo.

    Lo ha dicho Teofano el recluso. Sabias palabras. Por experiencia podemos afirmar que así es.

    Paola

  3. Begoña dijo:

    La oración no es calcetín que se ajusta al pie. La oración que brota del Espíritu es propia carne, nervio, sangre.

  4. Anónimo dijo:

    Esa oración del santo cura de Ars además de hermosa es un programa de vida y un motivo de meditación profunda. Gracias

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